Venimos a cambiar la experiencia de las personas con Trastornos Vestibulares. ✨
Qué es Meni
Meni nace de una experiencia personal, pero no es solo una historia individual.
Es un proyecto que busca ayudar a personas con trastornos vestibulares (y otras condiciones complejas) a registrar su día a día, identificar patrones y tener mejores herramientas para entender qué les pasa y cómo actuar sobre eso.
Hoy, gran parte de la información más valiosa sobre estos trastornos:
•no se registra
•se pierde
•o queda fragmentada en conversaciones, notas sueltas o recuerdos imprecisos
Meni intenta cambiar eso, empezando por algo simple: darle un lugar a la experiencia del paciente.
Por qué usamos IA (Inteligencia Artificial)
(y por qué en este caso tiene sentido)
El principal problema que intenta resolver no es la falta de datos, sino la forma en la que los recolectamos.
En salud, solemos pedirle al paciente que:
•elija opciones predefinidas
•complete escalas rígidas
•traduzca su experiencia a formularios
Eso tabula, pero también limita.
La IA permite algo distinto: que el registro sea libre, en lenguaje natural, como una conversación, y que luego esa información pueda:
•organizarse
•analizarse
•y transformarse en señales útiles
En este contexto, la IA acelera porque puede:
procesar grandes volúmenes de texto no estructurado,
identificar patrones que no son evidentes a simple vista,
conectar síntomas, hábitos, contextos y sensaciones que normalmente quedan separados.
No reemplaza el criterio médico ni la experiencia del paciente, ayuda a ordenar lo que ya existe, pero que antes era muy costoso de procesar.
Objetivo inicial
Esta primera etapa, Meni no intenta diagnosticar ni curar.
Busca algo más básico, pero que no es fácil:
•ayudar al paciente a verse a sí mismo con más claridad
•identificar patrones en su propia experiencia
•y llegar mejor preparado a las conversaciones con profesionales de la salud.
Algunos ejemplos simples:
•Si ciertos hábitos empeoran los síntomas, poder detectarlo.
•Si algo que suele ayudar (como el ejercicio) deja de aparecer en los registros, notarlo.
•Si la medicación no se está tomando con regularidad, hacerlo visible.
Todo eso hoy suele perderse porque:
•es costoso de registrar
•difícil de procesar
•y nadie tiene tiempo de hacerlo manualmente.
Un objetivo más grande
Además del impacto individual, Meni busca algo más amplio
•dar visibilidad a trastornos que siguen siendo poco comprendidos,
•recolectar datos que hoy no existen o no se usan,
•y generar mejores bases para investigación futura.
Cuando la experiencia del paciente no se registra, no se estudia, y lo que no se estudia, no mejora.
Empoderar al paciente también es ampliar el conocimiento colectivo.
Meni nace de una experiencia personal, pero no es solo una historia individual.
Es un proyecto que busca ayudar a personas con trastornos vestibulares (y otras condiciones complejas) a registrar su día a día, identificar patrones y tener mejores herramientas para entender qué les pasa y cómo actuar sobre eso.
Hoy, gran parte de la información más valiosa sobre estos trastornos:
•no se registra
•se pierde
•o queda fragmentada en conversaciones, notas sueltas o recuerdos imprecisos
Meni intenta cambiar eso, empezando por algo simple: darle un lugar a la experiencia del paciente.
(y por qué en este caso tiene sentido)
El principal problema que intenta resolver no es la falta de datos, sino la forma en la que los recolectamos.
En salud, solemos pedirle al paciente que:
•elija opciones predefinidas
•complete escalas rígidas
•traduzca su experiencia a formularios
Eso tabula, pero también limita.
La IA permite algo distinto: que el registro sea libre, en lenguaje natural, como una conversación, y que luego esa información pueda:
•organizarse
•analizarse
•y transformarse en señales útiles
En este contexto, la IA acelera porque puede:
procesar grandes volúmenes de texto no estructurado,
identificar patrones que no son evidentes a simple vista,
conectar síntomas, hábitos, contextos y sensaciones que normalmente quedan separados.
No reemplaza el criterio médico ni la experiencia del paciente, ayuda a ordenar lo que ya existe, pero que antes era muy costoso de procesar.
Esta primera etapa, Meni no intenta diagnosticar ni curar.
Busca algo más básico, pero que no es fácil:
•ayudar al paciente a verse a sí mismo con más claridad
•identificar patrones en su propia experiencia
•y llegar mejor preparado a las conversaciones con profesionales de la salud.
Algunos ejemplos simples:
•Si ciertos hábitos empeoran los síntomas, poder detectarlo.
•Si algo que suele ayudar (como el ejercicio) deja de aparecer en los registros, notarlo.
•Si la medicación no se está tomando con regularidad, hacerlo visible.
Todo eso hoy suele perderse porque:
•es costoso de registrar
•difícil de procesar
•y nadie tiene tiempo de hacerlo manualmente.
Además del impacto individual, Meni busca algo más amplio
•dar visibilidad a trastornos que siguen siendo poco comprendidos,
•recolectar datos que hoy no existen o no se usan,
•y generar mejores bases para investigación futura.
Cuando la experiencia del paciente no se registra, no se estudia, y lo que no se estudia, no mejora.
Empoderar al paciente también es ampliar el conocimiento colectivo.
Soy emprendedora y diseñadora, con experiencia en desarrollo y producto.
Magister en Diseño Interactivo, actualmente me encuentro cursando una Maestría en Aplicaciones de Inteligencia Artificial en Salud, explorando cómo estas herramientas pueden aplicarse de forma responsable en contextos de salud.
Soy paciente de Ménière.
Meni surge de convivir con un trastorno vestibular casi toda mi vida, y de una investigación académica y práctica sobre cómo diseñamos sistemas, herramientas y experiencias para personas con trastornos vestibulares.
Este proyecto es una combinación de:
•experiencia personal
•investigación
•diseño
y una necesidad muy concreta: tener mejores herramientas para entender qué nos pasa.